Comenzamos este otoño con un menú que evoca la calidez del hogar. Una sopa de calabaza, patata dulce y leche de coco, una combinación que revisita los sabores tradicionales con un toque exótico y reconfortante. Su textura aterciopelada y su sabor delicado la convierten en el entrante perfecto para una comida especial.
El plato fuerte nos invita a descubrir un gratinado de crepes con queso fresco, una propuesta creativa y sorprendente. Las crepes, apiladas y cubiertas con una generosa salsa de queso, ofrecen una experiencia gustativa única, con aromas sutiles y una textura fundente. Un plato que combina elegancia y tradición, ideal para compartir en buena compañía.
Y para finalizar, un postre que celebra la sencillez y el sabor auténtico: una fina tarta de manzana con canela, firmada por el reconocido chef Norbert Tarayre. Las láminas de manzana, delicadamente dispuestas sobre una base crujiente, se combinan a la perfección con el aroma especiado de la canela, creando una armonía de sabores que deleitará a los paladares más exigentes. Un final dulce y reconfortante para una comida inolvidable.
