Las lluvias persistentes de los últimos días ya habían debilitado el terreno, según informó el alcalde del municipio montañoso de Niscemi, en el sur de Italia.
Tras el deslizamiento de tierra ocurrido el domingo, no se han reportado víctimas ni heridos, según las autoridades.
“La situación continúa empeorando y se han registrado nuevos derrumbes”, declaró el alcalde Massimiliano Conti a los medios locales este lunes.
Imágenes captadas por la agencia de video local “Local Team” muestran este lunes el colapso de una estrecha franja vertical de roca, que provocó la destrucción total de un edificio ya afectado. Cerca del lugar se observan los restos de un automóvil y dos neumáticos suspendidos sobre el borde del acantilado. El deslizamiento de tierra ha cubierto la carretera que conduce al pueblo.
Conti explicó que las autoridades locales están colaborando con la policía, los bomberos y la protección civil para evaluar las próximas medidas, incluyendo la posible reapertura de las escuelas, cuyas clases fueron suspendidas este lunes.
“La situación es terrible”, afirmó el alcalde.
La protección civil italiana ha informado de la evacuación de todos los residentes en un radio de cuatro kilómetros alrededor del deslizamiento. Niscemi, con una población de más de 27.000 habitantes, se encuentra a unos 28 kilómetros de la ciudad costera de Gela.
La semana pasada, la región de Sicilia fue golpeada por la tormenta Harry, que causó daños significativos en carreteras costeras y viviendas. El presidente de la región, Renato Schifani, estimó los daños en 740 millones de euros.
