Los Philadelphia Sixers se preparan para ser activos antes de la fecha límite de traspasos del 5 de febrero, aunque no necesariamente para reforzar su plantilla. Según informa Keith Pompey, la prioridad de Filadelfia sería realizar al menos un intercambio para reducir su carga impositiva de lujo, una consideración financiera que podría influir en sus decisiones a corto plazo.
Pompey señala que los Sixers actualmente superan en aproximadamente 7 millones de dólares el umbral del impuesto de lujo, al tiempo que se encuentran cerca de 1 millón de dólares del primer apron, lo que acarrearía penalizaciones adicionales. Dada la trayectoria de la franquicia, se anticipa ampliamente una maniobra contable antes de la fecha límite.
Oubre y Drummond, nombres en la órbita
La cuestión clave es qué jugadores podrían verse involucrados. Dos nombres surgen con frecuencia en las conversaciones: Kelly Oubre Jr. y Andre Drummond.
Oubre, de 30 años, está teniendo una temporada sólida cuando se mantiene sano, promediando 14,6 puntos, 4,6 rebotes y 1,2 robos por partido, además de aportar longitud y cualidades atléticas en las alas. Su salida no sería insignificante, especialmente considerando que a menudo ha suplido las ausencias de Paul George en el quinteto inicial.
Drummond, por su parte, desempeña un papel más específico como suplente de Joel Embiid. A los 32 años, registra 7,1 puntos y 9 rebotes, ofreciendo una garantía valiosa, sobre todo en un equipo acostumbrado a gestionar los minutos de su pívot estrella.
Un delicado equilibrio entre finanzas y ambiciones deportivas
Deshacerse de Drummond obligaría a Filadelfia a revisar su rotación interior, confiando más en Aden Bona o en opciones más ligeras, como formaciones ‘small-ball’. Otra alternativa sería dar más responsabilidades a jugadores más jóvenes o periféricos.
Deportivamente, los Sixers no tienen mucho que envidiar a sus rivales de la Conferencia Este. Con un récord de 24-20, el equipo parece más peligroso de lo que sugiere su posición en la clasificación, siempre y cuando se mantenga sano. Sin embargo, a medida que se acerca la fecha límite, la pregunta no es tanto si Filadelfia se moverá, sino hasta dónde está dispuesta a sacrificar en el ámbito deportivo para recuperar margen de maniobra financiero.
