Un juicio en curso amenaza con exponer documentos internos de importantes empresas tecnológicas, revelando potencialmente estrategias que han buscado mantener ocultas al público. Según Mary Graw Leary, profesora de derecho en la Universidad Católica de América, “gran parte de lo que estas compañías han intentado proteger del público probablemente saldrá a la luz en el tribunal”.
Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha declarado haber implementado decenas de herramientas para garantizar un entorno en línea seguro para los adolescentes. Sin embargo, investigadores cuestionan la efectividad de estas medidas.
Las compañías involucradas anticipan argumentar que cualquier daño alegado es causado por usuarios externos, no por sus plataformas. Un testigo clave en el juicio será Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, quien testificará al inicio del proceso.
En 2024, Zuckerberg declaró ante senadores estadounidenses que “el cuerpo de evidencia científica existente no ha demostrado una relación causal entre las redes sociales y el empeoramiento de la salud mental de los jóvenes”. Durante esa misma audiencia, y presionado por un senador, Zuckerberg se disculpó ante las víctimas y sus familiares presentes en la sala.
Mary Anne Franks, profesora de derecho en la Universidad George Washington, señaló que los ejecutivos tecnológicos “a menudo no se desempeñan bien bajo presión” y que las empresas “esperaban fervientemente” evitar que sus altos cargos testificaran.
Este juicio se produce en un contexto de creciente escrutinio hacia estas empresas por parte de familias, distritos escolares y fiscales de todo el mundo. El año pasado, decenas de estados de EE. UU. demandaron a Meta, acusándola de engañar al público sobre los riesgos del uso de las redes sociales y de contribuir a una crisis de salud mental juvenil.
Australia ya ha prohibido el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, y el Reino Unido ha indicado en enero que podría seguir su ejemplo. Franks advierte que “hay un punto de inflexión en lo que respecta a los daños de las redes sociales”, y añade que “la industria tecnológica ha recibido un trato preferencial, y creo que estamos empezando a ver que eso cambie”.
