En Senegal, clases de aquagym están brindando esperanza y rehabilitación a personas con movilidad reducida. Estas sesiones acuáticas ofrecen un entorno de bajo impacto que facilita el movimiento y fortalece los músculos, mejorando la calidad de vida de los participantes.
La iniciativa busca proporcionar una alternativa terapéutica accesible para aquellos que enfrentan desafíos físicos, permitiéndoles recuperar independencia y bienestar a través del ejercicio en el agua.
Las clases no solo se centran en la mejora física, sino que también fomentan la socialización y el apoyo emocional entre los participantes, creando un espacio comunitario positivo.
