Un grupo de demandantes ha obtenido luz verde para continuar con una demanda colectiva de 756 millones de euros contra Valve, la empresa desarrolladora de videojuegos conocida por plataformas como Steam. La demanda alega que Valve ha incurrido en prácticas de abuso de poder de mercado.
Según informa Tweakers, la base de la demanda radica en acusaciones de que Valve ha utilizado su posición dominante para imponer condiciones desfavorables a los consumidores y desarrolladores. Los detalles específicos de estas prácticas abusivas no se han revelado completamente, pero la admisión a trámite de la demanda sugiere que existen argumentos legales sólidos para su consideración.
Este caso podría tener implicaciones significativas para la industria del videojuego, especialmente en lo que respecta a la regulación de las plataformas de distribución digital y la protección de los derechos de los consumidores y creadores de contenido. El desarrollo de la demanda y su posible resultado serán seguidos de cerca por empresas y observadores del sector.
