Se plantea la posibilidad de que clubes aficionados vuelvan a participar en la Challenger Pro League. Según fuentes recientes, el formato actual de la competición es difícil de explicar a nivel internacional, lo que ha generado debate sobre la necesidad de incluir equipos amateurs para darle mayor dinamismo y representatividad a la liga.
La discusión se centra en si la inclusión de clubes aficionados podría revitalizar la Challenger Pro League y hacerla más atractiva para el público y los inversores. Sin embargo, también se consideran los desafíos logísticos y deportivos que implicaría esta medida.
La polémica sobre el formato actual de la liga ha cobrado fuerza en los últimos tiempos, con críticas que apuntan a la falta de competitividad y a la dificultad para atraer talento extranjero. La posible reincorporación de clubes aficionados se presenta como una alternativa para abordar estos problemas y darle un nuevo impulso a la Challenger Pro League.
