La última pareja de pandas que residía en Japón ha sido repatriada a China, marcando la ausencia de estos animales en el país nipón.
Este traslado representa un cambio significativo en la presencia de pandas gigantes en Japón, un atractivo popular tanto para turistas como para la comunidad local.
Aunque la información disponible es limitada, el retorno de los pandas a China podría tener implicaciones en los acuerdos de cooperación entre ambos países en materia de conservación de especies y programas de intercambio zoológico.
Se espera que este movimiento genere un impacto en el sector turístico japonés, que se beneficiaba de la afluencia de visitantes atraídos por la presencia de estos emblemáticos animales.
