Pacientes con enfermedades sistémicas autoinmunes inflamatorias (EAII) presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar insuficiencia cardíaca, independientemente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales. Esta conclusión se desprende de un amplio estudio de cohorte retrospectivo, publicado recientemente en la Journal of the American Heart Association.
Investigadores belgas y canadienses analizaron los registros electrónicos de salud de casi 183.000 adultos con diversas EAII, incluyendo esclerodermia, lupus eritematoso sistémico (LES), artritis reumatoide y artritis psoriásica.
En comparación con un grupo de control sin EAII y con pacientes que padecían enfermedades inflamatorias intestinales, el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca fue significativamente mayor en pacientes con esclerodermia (HR 2,81), LES (HR 1,64) y artritis reumatoide (HR 1,54). Este aumento del riesgo parece ser en gran medida independiente de los factores de riesgo clásicos, lo que sugiere un papel directo de los mecanismos autoinmunes en la afectación cardíaca.
Además, los investigadores encontraron un posible efecto protector de los betabloqueantes: su uso al inicio del estudio se asoció con un 30% menos de riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca en el grupo combinado de pacientes con esclerodermia, LES y artritis reumatoide.
Estos hallazgos subrayan la importancia de la vigilancia cardiovascular en pacientes con EAII y plantean la cuestión de si los betabloqueantes podrían desempeñar un papel preventivo. Se necesitan investigaciones prospectivas para confirmar estos resultados.
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