En Camargue, Francia, se ha registrado por primera vez una mortalidad masiva de aves silvestres. A mediados de enero, se encontraron muertos alrededor de cincuenta cisnes en los pantanos al norte de Saintes-Maries-de-la-Mer. Los análisis confirmaron que todos los ejemplares estaban afectados por influenza aviar altamente patógena.
Según Marion Vittecoq, directora de investigación en la Tour du Valat, experta en gripe aviar desde hace quince años, el virus de la influenza aviar circula entre los anátidos, la familia de patos y gansos. “En este reservorio, la mayoría de los casos son leves, lo que se conoce como cepas de baja patogenicidad, y siempre están presentes en Camargue”, explica. “Sin embargo, de vez en cuando, aparecen virus altamente patógenos. Hemos visto casos en Europa durante más de veinte años, los primeros se remontan a 2005 y ya afectaron a cisnes, por lo que es bastante común que sean susceptibles.”
Preocupación por la propagación a otras especies
Aunque se han detectado casos positivos de gripe aviar en flamencos rosados, nunca antes se había registrado una mortalidad masiva. La principal preocupación de los expertos de la Tour du Valat es la posible propagación del virus a otras especies, especialmente aquellas menos comunes.
