Un mes después de su partida, el legado de Brigitte Bardot sigue resonando. La icónica actriz y cantante falleció el 28 de diciembre en la intimidad de su hogar, La Madrague, acompañada por su esposo, Bernard d’Ormale. Según declaraciones a Paris Match, d’Ormale relató que escuchó a Bardot pronunciar su cariñoso apodo, “Pioupiou”, momentos antes de su último aliento. BB, como era conocida, tenía 91 años y había estado luchando contra el cáncer en secreto.
Días después, Saint-Tropez, el lugar que consideraba su hogar, fue el escenario de sus funerales en la iglesia de Notre-Dame-de-l’Assomption. La ceremonia, íntima y reservada, contó con la presencia de familiares y amigos cercanos. Entre los asistentes se encontraban el activista Paul Watson, el presentador Jean-Luc Reichmann (a quien Bardot veía todos los mediodías), Mireille Mathieu, Marine Le Pen, Raphaël Mezrahi y Allain Bougrain-Dubourg.
Homenajes y ausencias: los adiós a BB
Hugues Aufray, por su parte, no recibió invitación a los funerales. “Tengo varias canciones donde hablo de animales y no fui invitado al entierro de Brigitte Bardot. Lamento mucho esto porque la quería mucho”, confesó en el programa “On a du nouveau” de NOVO 19. El cantante rindió homenaje a Bardot asistiendo, junto a su pareja Murielle, a la misa en su memoria, celebrada en la iglesia Saint-Roch de París el 28 de enero de 2026, exactamente un mes después de su fallecimiento.
El presentador Michel Drucker, la cantante Jeane Manson y el compositor Hervé Vilard también estuvieron presentes en la misa, respetando el código de vestimenta establecido: un toque de “vichy rosa”, el estampado favorito de Bardot. Los asistentes pudieron presenciar la llegada de un caballo negro, un emotivo guiño a la pasión de Bardot por los animales y su defensa de los équidos.
