El 29 de enero, el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) registró una disminución del 10% en el último año. Sin embargo, a diferencia de lo que suele ocurrir en estas circunstancias, Bitcoin no experimentó un aumento correspondiente.
Este comportamiento inusual plantea interrogantes sobre la dinámica actual del mercado y la relación tradicionalmente inversa entre el DXY y la criptomoneda más importante. Analistas están observando de cerca si esta divergencia representa un cambio en las tendencias del mercado o una anomalía temporal.
