El reconocido director Leonardo Brzezicki ha sido seleccionado para participar en la prestigiosa residencia artística Yaddo, ubicada en Saratoga Springs, Nueva York. Este programa, de renombre internacional, brindará a Brzezicki la oportunidad de desarrollar su próximo largometraje, titulado Oh Capitán.
Oh Capitán promete ser una historia conmovedora que explora las vidas de personajes vulnerables en busca de refugio y significado en un contexto de crisis económica y emocional. La película se adentra en temas universales como la supervivencia, la herencia y la resiliencia.
La trama se sitúa en la Argentina de 1989, en pleno auge de la hiperinflación, y sigue la historia de Jony, un niño de diez años que enfrenta una infancia difícil marcada por el caos familiar y el acoso escolar. La llegada de su tío Facundo, un hombre enigmático y complejo, cambiará su vida, ofreciéndole un inesperado vínculo de complicidad y guía, aunque también preludiando una pérdida dolorosa.
Yaddo, un retiro sin fines de lucro, apoya el proceso creativo de artistas de diversas disciplinas, incluyendo literatura, cine, coreografía, música, pintura, escultura y fotografía. Los artistas seleccionados, elegidos por un panel de profesionales, tienen la oportunidad de trabajar sin interrupciones en un ambiente propicio para la inspiración.
Brzezicki llega a Yaddo con una trayectoria consolidada, tras la dirección de Errante corazón, una coproducción entre Argentina, Brasil, Chile y Holanda estrenada en 2021. Esta película, escrita por el propio Brzezicki, narra la historia de Santiago, un hombre emocionalmente devastado, y su relación con su hija adolescente, Laila, en un verano transformador. El elenco de Errante corazón incluye a Leonardo Sbaraglia, Miranda de la Serna, Eva Llorach, Iván González, Alberto Ajaka, Tuca Andrada, Rodrigo dos Santos y Beatriz Rajland.
En palabras del director, expresadas durante el estreno de Errante corazón: «Mi deseo es que en algunos espectadores esta película pueda llegarles a tocar alguna fibra interna, que puedan llegar a sentirse identificados con algunos momentos, aunque sea una palabra, una imagen, una emoción que les surja y de esa manera que haga que se sientan menos solos o acompañados. Si están atravesando algún tipo de crisis interna, que no están solos. Para mí es lo que me acercó al cine en mi infancia y adolescencia, momentos malos, donde había historias, donde me veía reflejado a mí mismo y hacían que de alguna manera, por más de no tener a esas personas cerca en mi vida, sabía que en algún lugar había alguien pasando por algo similar a lo que estaba pasando yo. Ese es mi deseo, de llegar a algunos espectadores de esa manera, porque es una película, sobre el deseo, el dolor de vivir y de amar. Creo que es algo que nos compete a todos».
