La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección pulmonar a largo plazo que se caracteriza por dificultad respiratoria persistente, limitación del flujo de aire y brotes recurrentes, que a menudo están relacionados con el tabaquismo. Las personas con EPOC a menudo también padecen enfermedades cardiovasculares, lo que plantea interrogantes sobre si los medicamentos para el corazón, como los betabloqueantes, podrían mejorar los resultados generales. Un nuevo ensayo internacional sugiere que agregar el betabloqueante cardioselectivo bisoprolol a la atención estándar de la EPOC no ofrece un beneficio claro.
Evaluación de Betabloqueantes en Pacientes con EPOC
Los betabloqueantes se utilizan ampliamente para reducir los ataques cardíacos y la mortalidad en personas con enfermedades cardiovasculares, pero su papel en la EPOC ha sido incierto debido a las preocupaciones sobre los posibles efectos secundarios respiratorios. Para abordar esto, los investigadores llevaron a cabo un gran ensayo de fase 3, doble ciego y aleatorizado en 22 centros de Australia, India, Nueva Zelanda y Sri Lanka.
El estudio incluyó a adultos de entre 40 y 85 años con EPOC moderadamente grave, definida por una función pulmonar reducida y antecedentes de exacerbaciones. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir bisoprolol o un placebo durante 2 años, junto con su tratamiento habitual para la EPOC.
Sin Mejora en los Resultados Cardiorrespiratorios
El resultado primario combinó varias medidas clínicamente significativas, incluyendo la muerte, las hospitalizaciones por problemas cardíacos o pulmonares, las exacerbaciones de la EPOC, la calidad de vida y la función pulmonar. Cuando estos resultados se analizaron en conjunto, el bisoprolol no funcionó mejor que el placebo.
Las tasas de mortalidad por todas las causas, los eventos cardíacos mayores, las hospitalizaciones y las exacerbaciones moderadas a graves de la EPOC fueron similares en ambos grupos. Las medidas familiares para los clínicos, como el volumen espiratorio forzado en un segundo (VEF1), las puntuaciones de los síntomas y la calidad de vida, tampoco mostraron diferencias significativas.
Es importante destacar que el bisoprolol no aumentó los eventos adversos. Las exacerbaciones de la EPOC fueron comunes en ambos grupos, lo que refleja la gravedad subyacente de la enfermedad, pero las muertes no se atribuyeron al fármaco del estudio.
Implicaciones para la Atención Cotidiana de la EPOC
Para los clínicos, estos hallazgos sugieren que el uso rutinario de bisoprolol únicamente para mejorar los resultados respiratorios o cardiorrespiratorios combinados en la EPOC no está respaldado por evidencia. Sin embargo, los resultados son igualmente reconfortantes al no mostrar señales de daño.
El estudio no descarta los betabloqueantes para pacientes con indicaciones cardíacas claras, como insuficiencia cardíaca o arritmias. En cambio, refuerza la orientación actual de que los betabloqueantes deben recetarse en la EPOC en función de la necesidad cardiovascular, en lugar de como una estrategia para modificar los resultados de la EPOC.
En general, el ensayo destaca la importancia de probar los fármacos cardiovasculares de uso generalizado específicamente en poblaciones con EPOC, en lugar de asumir que los beneficios observados en otros grupos se aplicarán automáticamente.
Referencia
Jenkins CR et al; Investigadores PACE. Bisoprolol para prevenir eventos cardíacos adversos (PACE) en EPOC: un ensayo multicéntrico, doble ciego, aleatorizado, controlado, de fase 3. Lancet Respir Med. 2026;doi:10.1016/S2213-2600(25)00390-X.
