Un debate ha surgido en torno al dominio de Novak Djokovic en el tenis. La pregunta central es si, en ausencia de la competencia de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, Djokovic habría continuado siendo el jugador dominante y acumulado más de 30 títulos de Grand Slam.
La discusión se centra en cómo la aparición de estos jóvenes talentos ha impactado la trayectoria de Djokovic, obligándolo a elevar su nivel de juego y enfrentarse a desafíos más exigentes. Se plantea si, sin esta presión competitiva, el serbio habría mantenido su motivación y rendimiento al máximo nivel.
El análisis considera que, incluso sin Alcaraz y Sinner, las habilidades y la experiencia de Djokovic le habrían permitido seguir cosechando éxitos en el circuito. Sin embargo, la magnitud de esos éxitos, y la posibilidad de superar la barrera de los 30 Grand Slams, se cuestiona en este contexto hipotético.
