Estados Unidos ha otorgado a los agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la autoridad para realizar arrestos sin necesidad de una orden judicial. Esta nueva medida, reportada por De Telegraaf, ha generado preocupación y debate en torno a las libertades civiles y los derechos de los inmigrantes.
La ampliación de los poderes de arresto de ICE se produce en un contexto de creciente controversia sobre las tácticas y el alcance de la agencia. Según un informe de de Volkskrant, ICE se ha convertido en la agencia de seguridad de más rápido crecimiento y una de las más polémicas de Estados Unidos.
La formación de los nuevos reclutas de ICE es relativamente breve, con apenas seis semanas de entrenamiento, según informa NRC. Esta capacitación limitada ha suscitado interrogantes sobre la preparación de los agentes para el uso de la fuerza y el respeto a los derechos constitucionales.
Recientemente, ICE ha recibido una nueva directiva tras la muerte de dos civiles, estableciendo que los objetivos de arresto deben tener vínculos con actividades criminales, según Nederlands Dagblad.
La posibilidad de que ciudadanos tomen las armas contra ICE ha sido planteada, y un reportaje de EenVandaag presenta el análisis de un corresponsal en Estados Unidos sobre este tema.
