Melania Trump afirma al inicio de su nuevo documental que “todo el mundo quiere saber” cómo ocupa su tiempo. “Aquí está”, dice, “veinte días de mi vida”. Sin embargo, la evidencia sugiere que, en realidad, muy pocas personas sienten curiosidad por la vida de la ex primera dama.
El estreno del documental el viernes pasado reveló una escasa asistencia en las salas de cine de Nueva York y de todo el país. Los ejecutivos se vieron obligados a moderar las predicciones para el fin de semana de apertura de este proyecto, comisionado por Amazon a instancias de Jeff Bezos, amigo de Donald Trump.
En un cine AMC cerca de Times Square, solo 12 personas asistieron a la proyección, y al menos la mitad eran periodistas. Un espectador, Chase, de 24 años y de ideología independiente, comentó: “Me parece interesante ver la vida de alguien tan famoso. Es una persona reservada, así que creo que es interesante ver, al menos en cierta medida, cómo es su vida”. Añadió que habría ido a ver el documental aunque se tratara de Jill Biden.
En los días previos al estreno, circulaban en redes sociales capturas de pantalla que mostraban salas de cine vacías en ciudades como Boston y Charleston. Se espera que Amazon sufra pérdidas significativas, ya que invirtió 40 millones de dólares en la producción y otros 35 millones en marketing, aunque presumiblemente mantener una buena relación con el expresidente tiene un valor incalculable para Bezos.
El documental revela a una Melania Trump incómoda frente a la cámara, lo que lleva a cuestionar por qué se sometió a este proceso. Gran parte del metraje se centra en la ex primera dama probándose ropa, con algunos momentos dedicados a imágenes de personas jugando al croquet en Mar-a-Lago, evocando la atmósfera de una comunidad de jubilados.
Jim Behrle, un demócrata, admitió que no le disgustó tanto como esperaba. “Había cosas interesantes, personajes interesantes y algunas tomas muy bien hechas”, dijo. “No hay mucha tensión en la película, ni conflicto, pero ver algunas cosas detrás de escena es bastante interesante”. Behrle, que tiene un pase mensual que le permite ver tantas películas como desee por 29 dólares, no cree que se la recomendará a sus amigos y familiares. “No es una película que te atrape”, concluyó.
