El entrenador Giuseppe Marino asumió toda la responsabilidad tras la derrota del Triestina ante el Arzignano, en un partido disputado el sábado 31 de enero de 2026. Marino criticó la actitud del equipo, señalando que llegaron tarde a las segundas jugadas y a los duelos individuales.
“Cometimos errores en la actitud. Llegábamos tarde a todas las segundas bolas, a todos los duelos. Desafortunadamente, no tenemos tiempo a nuestro favor, pero esta es una derrota que dice mucho, porque pensábamos que la semana pasada habíamos resuelto todos los problemas y no es así. Porque cuando no se pone el deseo adecuado, sucede lo que sucedió hoy. Asumo toda la responsabilidad, evidentemente esta semana transmití mucha serenidad y poco para hacerles entender que íbamos a enfrentar una guerra. Esto debe enseñarnos que si no enfrentamos a cada equipo con la actitud correcta, el riesgo es sufrir una derrota como esta”, declaró Marino.
El técnico explicó que habían planteado el partido como la semana anterior, con una presión alta y duelos, pero la tardanza en ambos aspectos generó dificultades. En la primera parte, dos incidentes –una falta y un contragolpe al final– fueron determinantes, mientras que en la segunda parte sufrieron por la banda derecha. “Somos un equipo que no puede permitirse que los incidentes jueguen en su contra, no se pueden conceder ciertas situaciones a los oponentes y en eso hay que trabajar, además de la actitud. Hoy vi un equipo presuntuoso y es mi culpa, pero como se hizo la semana pasada después de la victoria, también después de esta derrota se pone un punto y el lunes se empieza a preparar el próximo partido”, añadió.
Marino señaló la ausencia de Faggioli con respecto a la semana anterior, pero enfatizó que cada partido es una oportunidad para mejorar. Reconoció que debe incidir más en el equipo y admitió que la actuación de hoy fue diferente a lo que esperaba tras los entrenamientos. “Tanto jóvenes como experimentados, soy yo quien debe hacerles entender que deben afrontar todos los partidos con la misma hambre”, afirmó.
Finalmente, Marino rechazó la idea de rendirse, insistiendo en que una derrota no debe desmoralizar al equipo, al igual que una victoria no debe exaltarlo. Subrayó la importancia de la cohesión y la creencia en la posibilidad de lograr algo, y la necesidad de asumir la responsabilidad y salir al campo con la cabeza alta, algo que no ocurrió hoy.
(Ph. Mariani – Rota per US Triestina Calcio 1918)
