La clave para asegurar el título podría residir en una modificación táctica específica: el uso de Ryan Gravenberch como pivote defensivo (el ‘6’).
Esta estrategia implicaría la implementación de una formación de mediocampo en forma de «donut», con los jugadores ocupando espacios centrales y dejando vacíos las bandas. La instrucción adicional para el equipo sería replegarse profundamente, cediendo territorio y concentrándose en la defensa, incluso llegando a presionar muy cerca de los delanteros rivales.
