Un partido crucial. Djokovic se encontró en una situación límite, con 15-40 en contra, pero ha cedido su servicio en lo que podría ser el set decisivo.
Con el marcador 2-5, la situación se equipara a un set en blanco, con la inercia del juego favoreciendo al número uno del mundo.
La situación meteorológica también llama la atención. Las nubes sobre el estadio son amenazantes y podrían traer lluvia.
Los organizadores del torneo parecen anticiparse a la posibilidad de lluvia, manteniendo el techo del Rod Laver Arena “medio cerrado”.
Existe la posibilidad de que el clima juegue un papel importante en el desenlace de la final de esta noche.
