Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison han identificado un fenómeno de viscosidad negativa en el movimiento de las células epiteliales. Este descubrimiento, publicado en la revista Physical Review Letters, desafía la comprensión tradicional de cómo se mueven las células y podría tener implicaciones significativas para la investigación en biología del desarrollo, la curación de heridas y la metástasis del cáncer.
La viscosidad, generalmente entendida como la resistencia de un fluido al flujo, normalmente actúa como una fuerza que ralentiza el movimiento. Sin embargo, el equipo de investigación observó que, en ciertas condiciones, las células epiteliales exhiben un comportamiento opuesto: una disminución en la resistencia al movimiento a medida que aumentan las velocidades de deformación. Este fenómeno, denominado viscosidad negativa, sugiere que las células pueden “deslizarse” más fácilmente a medida que se les aplica más fuerza.
El estudio se centró en las células epiteliales, que forman revestimientos protectores en todo el cuerpo. Los investigadores utilizaron técnicas avanzadas de microscopía y análisis de datos para medir las fuerzas involucradas en el movimiento celular. Los resultados revelaron que la viscosidad negativa está relacionada con la reorganización del citoesqueleto, la red interna de filamentos proteicos que da forma y soporte a las células.
Según los investigadores, la viscosidad negativa podría ser un mecanismo que permite a las células moverse de manera más eficiente a través de tejidos densos. Comprender este proceso podría conducir a nuevas estrategias para controlar el movimiento celular en diversas aplicaciones biomédicas.
La investigación fue liderada por el profesor Krishnan, y los hallazgos fueron publicados originalmente en geneonline.com.
