Venezuela necesita una inversión anual de 3.200 millones de dólares para alcanzar una producción de 1.500.000 barriles diarios (bd) de petróleo para el año 2030, según reportes recientes.
Empresas de servicios petroleros están actualmente evaluando estrategias para un retorno rápido a Venezuela, indicando un renovado interés en el sector energético del país.
Chevron y Baker Hughes, por su parte, están analizando conjuntamente un plan destinado a impulsar la producción petrolera venezolana, buscando optimizar costos y eficiencia. Se anticipan incrementos moderados en la producción petrolera venezolana, según Baker Hughes.
SLB (Schlumberger) también está considerando la expansión de sus operaciones en Venezuela, bajo la premisa de obtener nuevas licencias que le permitan aumentar su presencia en el mercado.
