La tensión es palpable frente al rectorado este martes 3 de febrero. Para la intersindical, el decreto que reduce o suprime las bonificaciones del “40%” para los agentes en licencia por enfermedad de larga duración es inaceptable. Eddy Segur, secretario general de la FSU Guadalupe, lo califica como una “doble penalización”.
“Este 40% es el reconocimiento del alto costo de vida en Guadalupe. Nuestros colegas trabajan en condiciones deplorables: falta de agua, ratas, instalaciones deterioradas, calor, falta de equipamiento. Todo esto conduce a bajas por enfermedad. Y hoy, se les está retirando una parte esencial de su salario.”
Eddy Segur – secretario general de la FSU Guadalupe · ©Rudy Rilcy
Según el sindicalista, colegas en licencia por enfermedad de larga duración desde septiembre de 2024 deben reembolsar entre 8.000 y 10.000 euros, con una pérdida mensual estimada entre 700 y 1.000 euros.
Una movilización con amplio seguimiento en la enseñanza primaria y secundaria
La movilización ha contado con un amplio seguimiento, especialmente en la enseñanza primaria. Numerosas escuelas permanecieron cerradas este martes, lo que indica una creciente exasperación en los centros educativos. Para Vanessa Kaulanjan-Checkmodine, maestra RASED en Pointe-à-Pitre, su presencia en la concentración era evidente: “las condiciones de trabajo ya son muy difíciles. Y ahora, quieren retirarnos el 40% si enfermamos. Era necesario movilizarse. Los colegas han respondido presente.”
Los sindicatos también señalan el deterioro de las condiciones de trabajo, agravado, según ellos, por la supresión de 88 puestos de trabajo anunciada para el próximo curso escolar.
Los AESH denuncian una precariedad persistente
En la marcha, también estuvieron presentes los AESH (ayudantes de alumnos en situación de discapacidad) para hacer oír sus reivindicaciones. Sébastien Darius recuerda la realidad sobre el terreno: “somos alrededor de 1.500 AESH para más de 3.500 alumnos en situación de discapacidad. La escuela inclusiva ya está en crisis. Muchos están decepcionados por el rechazo a la promoción a la categoría B, algunos incluso contemplan la dimisión.”
Más allá del decreto sobre el “40%”, se expresa un malestar más profundo en la educación nacional de Guadalupe.
Recibida durante una hora por el rectorado, una pequeña delegación de la intersindical afirma haber “mostrado su determinación”. Se ha fijado una nueva reunión para el lunes 9 de febrero durante el CSA (Comité Social de Administración) dedicado a los recursos asignados a la academia. Los representantes advierten: sin una respuesta rápida, el movimiento podría intensificarse.
