Impulsadas por incentivos fiscales, las automotrices chinas incrementaron sus inventarios durante el segundo semestre de 2025. Según la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA), Brasil importó 322.100 vehículos del país asiático el año pasado, de los cuales solo 187.000 fueron patentados, de acuerdo con datos de Anfavea, la asociación que representa a las automotrices con mayor trayectoria y producción local en el país.
Existía la expectativa de que la medida pudiera ser renovada, sin embargo, no se presentó ninguna solicitud formal a Camex, el organismo responsable de la política arancelaria. El tema ni siquiera fue incluido en la agenda de la reunión del colegiado celebrada el 28 de enero. Se ha programado una nueva reunión para el 12 de febrero, aunque aún no se ha divulgado el orden del día.
Fuentes gubernamentales admiten, en un ambiente reservado, que existieron presiones políticas a favor de BYD, particularmente por parte de promotores de la fábrica de la empresa en Camaçari (Bahía). A pesar de ello, el plazo expiró sin que se prorrogara el régimen y sin que se presentara ninguna solicitud formal.
Presión de Anfavea
El debate regresó al centro de la industria automotriz después de que Anfavea divulgara un estudio con proyecciones negativas para el país en caso de que se continuara incentivando el uso de kits desmontados. Según la entidad, la sustitución de una producción plena por el montaje de CKD/SKD en gran volumen podría eliminar hasta 69.000 empleos directos y generar pérdidas de hasta 103.000 millones de reales en la cadena automotriz.
