La influencer Virginia Fonseca, conocida por su popularidad en redes sociales y su relación con el futbolista brasileño Vinícius Júnior, ha desatado un intenso debate público al revelar las estrictas normas que regulan su vida diaria debido a la carrera deportiva de su pareja. Lo que para muchos serían decisiones personales o de salud, en la rutina del reconocido deportista se han convertido en asuntos que exigen supervisión médica y una comunicación constante con el equipo que acompaña al jugador.
En una reciente entrevista concedida al periodista Leo Dias, Fonseca relató un episodio que sorprendió a la audiencia y a los medios: la necesidad de informar incluso sus visitas al ginecólogo y los tratamientos íntimos al equipo de fisioterapeutas y médicos de Vinícius.
“Si voy al ginecólogo y necesito usar una pomada, tengo que consultarlo con su fisioterapeuta porque podría dar positivo en un control antidopaje”, explicó Fonseca.
Según sus declaraciones, antes de aplicar cualquier pomada recetada tras una consulta ginecológica, debe informar sobre el producto para que los especialistas analicen su composición y verifiquen que no represente un riesgo de resultado positivo en los controles antidopaje a los que está sujeto el delantero del Real Madrid.
Vinícius y su novia. Foto:Redes de Vinícius
Fonseca describió su reacción inicial ante la idea de que un tratamiento “tan cotidiano” pudiera afectar la carrera de su novio como una mezcla de incredulidad y nerviosismo: “Cuando me lo dijo, empecé a temblar. Pensé: ‘Dios mío, ¿podría haber usado algo que no debería?’” —relató, recordando que nunca antes había considerado la posibilidad de que una pomada íntima, al transferirse por contacto físico, pudiera resultar en un positivo en un examen antidopaje.
Este riguroso nivel de control responde a la naturaleza de las pruebas antidopaje en el fútbol de alto rendimiento. Aunque pueda resultar sorprendente, algunas sustancias presentes en pomadas o tratamientos tópicos pueden contener componentes hormonales o activos que, en teoría, podrían detectarse en los análisis y acarrear sanciones para el deportista. Por ello, el equipo médico de Vinícius ha establecido un protocolo que exige comunicar y evaluar previamente cualquier producto o medicamento que pueda entrar en contacto con él.
Vinícius y su novia Foto:Redes de Vinícius
La vigilancia se extiende a otros aspectos de su vida: Fonseca también señaló que la dieta, la vida social e incluso las salidas a cenar se ven afectadas por esta disciplina. El día a día del futbolista está sujeto a rutinas estrictas diseñadas para minimizar cualquier riesgo que pueda perjudicar su rendimiento o incumplir las regulaciones antidopaje.
Vinícius y su novia Foto:Redes de Vinícius
A pesar de lo inusual de estas revelaciones, Fonseca expresó su gratitud por la relación y la forma en que ambos han aprendido a adaptarse a las exigencias y circunstancias particulares de la vida de un deportista de élite. Afirmó sentirse feliz y comprometida, priorizando la salud, el bienestar y el éxito profesional de Vinícius, incluso si esto implica una atención y supervisión poco convencionales en aspectos de su vida personal.
Este caso ha abierto un debate sobre los límites de la privacidad de las personas cercanas a atletas de alto nivel y los estrictos protocolos que se imponen para proteger sus carreras y reputaciones en un contexto de constante escrutinio mediático.
*Este artículo fue reescrito con ayuda de una inteligencia artificial, con información base de Futbolred, y la revisión de un redactor.
