El gobierno sueco ha anunciado hoy un nuevo paquete de apoyo de mil millones de coronas suecas destinado a fortalecer el sector energético de Ucrania, que se encuentra bajo intensos ataques rusos durante el invierno. La ayuda se centrará en satisfacer las necesidades energéticas inmediatas del país y en garantizar un suministro energético más estable a largo plazo.
“Ucrania se encuentra en una situación de emergencia. Los ataques rusos contra la infraestructura energética están dejando sin electricidad, calefacción y agua a millones de ucranianos, mientras que las temperaturas rondan los 20 grados bajo cero. El pueblo ucraniano está demostrando una resistencia admirable, pero la vida cotidiana es dura y la población enfrenta grandes dificultades. Por eso, estamos uniendo fuerzas para apoyar a Ucrania”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores y Ayuda al Desarrollo, Benjamin Dousa.
Según Aron Emilsson, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, “se están destruyendo líneas eléctricas, se están bombardeando centrales térmicas y millones de personas corren el riesgo de quedarse sin calefacción y a oscuras. La energía es más que electricidad: es calor para un niño que duerme, luz para un médico que realiza su trabajo y esperanza para familias que se niegan a rendirse a pesar de los continuos ataques. Por eso, apoyamos a Ucrania y a su valiente pueblo con equipos energéticos vitales, como plantas de energía, calefactores y piezas de repuesto para reparar la infraestructura dañada”.
La ministra de Energía y Empresa, Ebba Busch, enfatizó que “Rusia está utilizando la infraestructura energética como un arma contra los civiles en Ucrania. Esta es una crisis humanitaria en curso que demuestra claramente que un suministro energético robusto es crucial para la resiliencia de un país, para la sociedad civil y para la seguridad de las personas. Estoy orgullosa de que Suecia sea uno de los mayores donantes del sistema energético ucraniano”.
Joar Forssell, portavoz de política exterior, añadió: “Rusia está atacando deliberadamente la electricidad y la calefacción en pleno invierno. Los civiles están sufriendo gravemente. Por eso, estamos entregando generadores y todo lo necesario para mantener la sociedad en funcionamiento. Suecia no retrocederá. Esta es una acción urgente, pero también a largo plazo. Ucrania debe permanecer fuerte, libre y como parte de Europa”.
El apoyo se destinará a las necesidades más urgentes del país en materia de producción de energía y reparación de infraestructuras dañadas, así como a fortalecer el suministro energético a medio y largo plazo. De los mil millones de coronas suecas, 600 millones se destinarán al Ukraine Energy Support Fund y 400 millones al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Con esta ayuda, Ucrania podrá recibir diversos tipos de equipos energéticos, como plantas de energía, calefactores y piezas de repuesto.
