Grupos armados controlan amplias zonas de Puerto Príncipe, obligando a más de 1.4 millones de personas a abandonar sus hogares y restringiendo el acceso a alimentos, atención médica, agua y educación. La mitad de la población no recibe una alimentación adecuada y la desnutrición infantil está aumentando rápidamente. Los esfuerzos humanitarios se ven obstaculizados por la inseguridad y las rutas de acceso bloqueadas.
Según la ONU, seis millones de personas de la población haitiana, que ronda los 11.4 millones, necesitarán alguna forma de asistencia humanitaria en 2026.
Por qué es importante financiar a Haití
La financiación de la ayuda humanitaria en Haití es un salvavidas para millones de personas. El Plan de Respuesta Humanitaria de la ONU para 2026 busca 880 millones de dólares para asistir a 4.2 millones de esas seis millones de personas vulnerables, cubriendo servicios esenciales como alimentos, refugio, protección, salud y educación.
Sin estos recursos, las operaciones básicas de salvamento de vidas, como el apoyo nutricional para niños y los servicios de protección para mujeres y niñas, no podrán llegar a todos los que lo necesitan. Las agencias de la ONU enfatizan que los fondos suficientes de los donantes son esenciales no solo para salvar vidas, sino también para estabilizar las comunidades destrozadas por la violencia y el desplazamiento.
Miles de personas han muerto a causa de la violencia de las bandas en la capital haitiana, Puerto Príncipe.
La violencia ejercida por grupos armados ha obligado a 1.4 millones de personas, o el 12 por ciento de la población, a huir de sus hogares. El desplazamiento masivo ha dejado a los niños sin educación, atención médica ni seguridad.
¿Qué dice la ONU?
La funcionaria humanitaria de más alto rango de la ONU en el país caribeño, Nicole Boni Kouassi, declaró que el alto nivel de financiación era necesario “para preservar la vida y la dignidad de cada haitiano, y para mantener viva la esperanza para las generaciones más jóvenes”.
En agosto de 2025, el Secretario General de la ONU, António Guterres, al dirigirse a los donantes, afirmó que “Haití sigue siendo vergonzosamente ignorado y terriblemente infrafinanciado”.
¿Qué servicios se han reducido?
- Recortes significativos a los servicios de seguridad alimentaria, dejando a muchas personas sin asistencia alimentaria regular en un contexto de creciente inseguridad alimentaria en todo el país.
- Acceso limitado al agua potable, con reducciones en la distribución de agua y los servicios de WASH (agua, saneamiento e higiene).
- Reducción de los servicios de atención primaria de salud, incluidos los apoyos de salud a nivel comunitario y los servicios clínicos.
- Disminución del apoyo humanitario relacionado con la educación, lo que afecta a los niños ya afectados por el cierre de escuelas y el desplazamiento.
- Restricción de los servicios de protección, incluidos los programas de lucha contra la violencia de género, la protección de la infancia y el apoyo a las víctimas.
Camiones que transportan ayuda a los haitianos son cargados en barcos para evitar las zonas controladas por las bandas.
Por qué ha sido tan difícil recaudar fondos
A pesar de la magnitud de las necesidades, el llamamiento humanitario de Haití se encuentra entre las crisis menos financiadas del mundo. Para 2025, la ONU solicitó 908 millones de dólares, pero solo recibió el 24 por ciento de ese objetivo.
Las crisis globales concurrentes y la fatiga de los donantes, junto con la atención prestada a otras emergencias, como las de Sudán, Ucrania y Gaza, han dejado las necesidades de Haití con pocos recursos.
La falta de financiación también pone en peligro las operaciones esenciales, como los servicios aéreos humanitarios que a menudo son el único medio para llegar a las comunidades aisladas. Como resultado, las agencias se ven obligadas a priorizar los casos más urgentes mientras muchas personas quedan sin asistencia.
Consecuencias regionales o internacionales de no financiar la ayuda humanitaria en Haití
No financiar plenamente la respuesta humanitaria en Haití conlleva el riesgo de una mayor inestabilidad más allá de sus fronteras.
La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (IOM) advirtió que la violencia descontrolada, el desplazamiento masivo y la falta de servicios básicos podrían alimentar:
- La migración irregular
- El aumento de las presiones sobre los países vecinos
- El debilitamiento de la cooperación regional en materia económica y de seguridad
Un niño rescatado en el mar, en una embarcación de migrantes, es entregado a las autoridades haitianas por la Guardia Costera de Estados Unidos.
La inestabilidad prolongada también aumenta la probabilidad de crisis secundarias, como emergencias de salud pública y delincuencia transfronteriza, con repercusiones en el Caribe y las Américas. En este contexto, la participación de los donantes se considera una inversión en la resiliencia regional.
¿Qué sigue?
A finales de 2025, la ONU lanzó oficialmente el Plan de Respuesta Humanitaria de Haití para 2026, instando a los gobiernos y socios a intensificar su compromiso para preservar la vida y la dignidad en medio de la violencia y la privación.
Si la financiación y el acceso mejoran, las agencias de ayuda pretenden ampliar el apoyo alimentario, restablecer los servicios básicos, mejorar la protección de los grupos vulnerables y crear vías más resilientes hacia la recuperación a largo plazo. Pero sin un mayor respaldo financiero y mejoras en la seguridad, millones de haitianos se enfrentan a condiciones cada vez más desesperadas, y es probable que las necesidades humanitarias se agraven.
A principios de febrero, el llamamiento para 2026 estaba financiado en menos del cuatro por ciento.
