Madres en Ucrania han experimentado momentos de inmensa angustia y posterior alivio al recibir inesperadas llamadas de sus hijos, a quienes previamente se había dado por muertos en el frente de batalla.
Según reportes de De Telegraaf, NOS, VRT, Nieuwsblad y De Standaard, varias madres ucranianas recibieron llamadas telefónicas de sus hijos, quienes habían sido reportados como fallecidos en combate.
En un caso particularmente conmovedor, una madre llamada Nataliya creyó que su hijo había muerto en el frente, pero recibió una llamada inesperada que confirmó que seguía vivo. La madre, visiblemente emocionada, preguntó a su hijo si aún tenía sus extremidades.
Estos incidentes resaltan la confusión y el dolor que prevalecen en medio del conflicto en Ucrania, así como la esperanza que persiste incluso en las circunstancias más desesperadas.
