Una diseñadora se ha mostrado visiblemente molesta tras acusar a otra creadora de copiar uno de sus diseños. La controversia gira en torno a un vestido de Annalise Dalins, que según la diseñadora original, es una réplica de su trabajo.
La diseñadora, cuyo nombre no fue especificado en la fuente original, expresó su frustración con la frase: “A veces no hay palabras”. La situación ha generado debate en redes sociales y dentro de la industria de la moda, donde las acusaciones de plagio son un tema recurrente.
El Herald Sun fue el medio que inicialmente reportó la noticia, destacando la indignación de la diseñadora ante la aparente falta de originalidad.
