En niños y bebés, los vómitos se han asociado en ocasiones con la infección por coronavirus. Es una posibilidad a considerar.
Si el niño se encuentra activo durante el día, no presenta fiebre persistente, bebe suficientes líquidos y moja suficientes pañales, generalmente no hay motivo de gran preocupación. En estos casos, una cita con el pediatra el lunes podría ser suficiente.
Si el punto más alto de los síntomas fue el miércoles, es normal que la recuperación lleve algo de tiempo.
Sin embargo, si observa algo inusual en el estado de su hijo, siempre puede acudir a un servicio de urgencias pediátricas. La evaluación del estado general del niño es algo que solo usted puede determinar, ya que nosotros no tenemos la capacidad de valorarlo a distancia.
