Europa necesita urgentemente gas para sustituir la energía proveniente de Rusia. En este contexto, se anticipa una próxima disminución en la producción noruega.
Ante esta situación, se plantea la posibilidad de que la provincia de Quebec, en Canadá, ocupe un lugar clave en el suministro energético europeo.
Un proyecto como Marinvest, ubicado en Baie-Comeau, podría generar empleos significativos, impulsar la economía con miles de millones de dólares y reducir la dependencia energética de Estados Unidos.
Quebec cuenta con una ubicación geográfica estratégica y la experiencia necesaria para llevar a cabo este tipo de iniciativas. Sin embargo, se señala la falta de una decisión firme para avanzar con estos proyectos.
