La Kontinental Hockey League (KHL) recurrió a una inusual táctica, un enfrentamiento entre los dos porteros, aparentemente como respuesta a la falta de interés en sus partidos. Este evento, considerado poco común, se produjo en un contexto donde la atención se centra en el torneo de hockey sobre hielo de los Juegos Olímpicos.
La situación sugiere una posible disminución en la calidad o atractivo de la liga KHL, llevando a la organización a buscar formas de generar expectación. Sin embargo, la coincidencia con la competición olímpica parece restar impacto a la iniciativa.
El interés del público parece estar enfocado en el hockey olímpico, eclipsando la actividad en la KHL.
