Candelaria vibró con la música de cámara este fin de semana, acogiendo una nueva edición del Festival Agustín Ramos, una cita cultural que desde 2016 consolida al municipio como un punto de referencia para la música clásica y contemporánea.
La alcaldesa, Mari Brito, resaltó el valor del festival como una combinación de identidad y excelencia, un homenaje al compositor Agustín Ramos que, a su vez, acerca la música de cámara a todos los públicos con propuestas de alta calidad. Brito también enfatizó la importancia de preservar espacios como el Cine Viejo para fomentar la cultura y garantizar su acceso a todas las generaciones.
El Espacio Cultural Cine Viejo fue el escenario del concierto, que contó con la presencia de la alcaldesa, el concejal de Cultura, Manuel González, y el propio Agustín Ramos, compositor e hijo predilecto de Candelaria. El público disfrutó de una actuación especial a cargo del Cuarteto de fagots “Entre Cañas”, un grupo pionero en el archipiélago que ofreció un repertorio diverso y accesible, explorando las posibilidades sonoras del fagot.
Manuel González, concejal de Cultura, destacó que el Festival Agustín Ramos nació con la intención de conectar a intérpretes consagrados, estudiantes, profesores y músicos locales, un espíritu que se mantiene vivo en cada edición. González elogió la propuesta de “Entre Cañas”, señalando que el cuarteto no solo interpreta música, sino que invita a descubrir un instrumento poco común en la escena musical, demostrando que la música de cámara puede ser cercana, sorprendente y emocionante.
Un festival arraigado en Candelaria
Creado en 2016, el festival se celebra durante varios días de enero o febrero en el Centro Cultural de La Villa y otros espacios del municipio, acogiendo a conjuntos de cámara que interpretan música clásica y contemporánea. El festival lleva el nombre de Agustín Ramos (Barranco Hondo, 1941), hijo predilecto de Candelaria, e incluye la entrega de premios y el estreno de obras ganadoras del Concurso Bienal de Composición para Grupo de Cámara que también lleva su nombre.
El festival busca involucrar a intérpretes de renombre, así como a profesores y alumnos del Conservatorio Superior de Música de Canarias, junto con músicos locales, fortaleciendo así la conexión entre la formación musical, la creación artística y la programación cultural.
