El mercado de terrenos, especialmente el destinado a la construcción, está experimentando un auge significativo, impulsado por una intensa competencia entre inversores, a menudo descritos como “especuladores y charlatanes”, lo que está elevando los precios y dificultando el acceso a la vivienda.
En los Países Bajos, la situación en el sector agrícola es motivo de preocupación, con indicios de una posible división entre los diferentes actores del mercado. Esta problemática se ve agravada por las políticas gubernamentales que, según informes, están incrementando el costo de la tierra agrícola y obstaculizando los esfuerzos de sostenibilidad.
Los altos precios del suelo están frenando el desarrollo del sector agrícola, generando llamados a apoyar a los agricultores. La disputa por la tierra agrícola está paralizando a los Países Bajos, con críticas dirigidas al gobierno por políticas que parecen contraproducentes.
La escalada de los precios del suelo no solo afecta al sector de la construcción y la agricultura, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro del desarrollo territorial y la equidad en el acceso a la tierra.
