Los ADRs y los bonos soberanos extendieron este lunes su racha alcista por segunda jornada consecutiva, lo que impulsó una nueva disminución del riesgo país, aunque este se mantuvo por encima de los 500 puntos básicos. La sesión se vio marcada por la publicación de datos de inflación y el debate en el Senado sobre la reforma laboral.
En el mercado local, los bonos en dólares mostraron mayoritariamente un comportamiento positivo, con incrementos de hasta 1,3%, liderados por el Global 2046. Por otro lado, el Global 2029 experimentó una caída del 0,8%. En este contexto, el riesgo país retrocedió un 2%, su mayor baja diaria del mes, cerrando en 502 puntos básicos.
El economista Gustavo Ber explicó que los bonos en dólares han respondido favorablemente a las compras de reservas por parte del Banco Central, a la vez que el mercado espera definiciones sobre la estrategia de financiamiento y sigue de cerca las señales que emerjan del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso.
De cara al futuro, la atención se centrará en el contexto internacional y su impacto en la volatilidad global. El dato clave de la semana será la inflación en Estados Unidos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se mantuvieron relativamente estables el viernes, mientras los inversores continúan evaluando la solidez de la economía estadounidense.
En cuanto a la deuda en pesos, los bonos CER registraron subidas de hasta 0,8% tras conocerse que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires se aceleró a un 3,1% mensual en enero, el nivel más alto en diez meses. Este dato se conoció un día antes de que el INDEC revele el IPC a nivel nacional, en un contexto de controversia por la postergación del nuevo índice de precios.
El segmento de tasa fija operó de manera mixta, con un alza del 0,15% en el tramo corto y una caída del 0,4% en el tramo largo (con la excepción del TY30P, que ganó un 1,8%). Los floaters, por su parte, subieron un promedio del 0,25% en todas sus versiones.
Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, señaló que el mantenimiento de la medición del IPC no altera significativamente las perspectivas futuras. “El escenario base se mantiene sin cambios: el nuevo IPC genera modificaciones marginales en el cálculo de la inflación”, afirmó.
Ruggieri también indicó que la estrategia de inversión continúa priorizando la curva de tasa fija sobre los instrumentos ajustados por inflación. “Consideramos que las LECAP son más atractivas que los CER. El proceso de desinflación continuará y estimamos que el dato previo del 2,8% actúa como un techo”, agregó.
ADRs y S&P Merval
El S&P Merval cerró prácticamente sin cambios (-0,02%) en 2.976.664 puntos, mientras que medido en dólares avanzó un 0,5%, alcanzando los 2.011,18 puntos. Dentro del panel líder, las acciones mostraron un desempeño dispar: Grupo Supervielle subió un 5,3%, mientras que Aluar cayó un 3,4%.
En el panel general, San Miguel volvió a destacar tras la confirmación del tratado comercial con Estados Unidos, escalando un 10,9%.
En Wall Street, los ADRs argentinos cerraron con mayoría de subidas, con avances de hasta 7,1%. Grupo Supervielle lideró las alzas, seguido por Edenor (+5,1%) y Telecom (+4,8%). En contraste, IRSA retrocedió 1,5% y Cresud cayó 1,2%, en anticipación a la presentación de sus balances.
Desde Max Capital señalaron que, durante la semana pasada, los activos argentinos –especialmente las acciones– se movieron en línea con su beta frente a los mercados globales, en un contexto de aversión al riesgo que encontró cierto alivio hacia el cierre del viernes. “El mercado accionario perdió gran parte de las ganancias observadas en enero y, desde octubre, el beta de Argentina se ubica en torno a 1,3, por encima del promedio histórico cercano a 1”, indicaron.
Mercado internacional
Los principales índices de Wall Street iniciaron la semana en terreno positivo. El Nasdaq Composite lideró las subidas con un avance del 0,9%, seguido por el S&P 500 (+0,5%) y el Dow Jones (+0,1%), en un contexto de mayor apetito por el riesgo tras la volatilidad de las ruedas previas.
En el mercado de renta fija, los bonos del Tesoro de Estados Unidos mostraron movimientos mixtos. El rendimiento a 2 años cedió 1 punto básico hasta 3,49%, mientras que la tasa a 10 años se mantuvo estable en 4,20%, lo que dejó el spread entre ambos plazos en 71 puntos básicos, reflejando una curva que continúa invertida pero sin cambios relevantes.
En paralelo, el frente geopolítico volvió a ganar protagonismo. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensificaron luego de que el gobierno estadounidense recomendara a los buques comerciales evitar el tránsito por el estrecho de Ormuz, ante el riesgo de posibles secuestros por parte de fuerzas iraníes. La advertencia se produjo tras las conversaciones diplomáticas mantenidas el viernes en Omán, donde ambas partes manifestaron su intención de sostener el canal de diálogo, indicaron desde PPI.
