Un estudio reciente ha demostrado que el ayuno sincronizado con el ciclo del sueño puede mejorar significativamente los marcadores clave de la salud cardíaca y el control del azúcar en la sangre. La investigación, publicada en la revista Cell Metabolism, sugiere que restringir el tiempo de alimentación a las horas del día en que se está despierto y activo puede ser más beneficioso que el ayuno intermitente tradicional.
Los investigadores encontraron que el ayuno sincronizado con el sueño, también conocido como “ayuno basado en el tiempo”, ayudó a las personas a quemar más grasa, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la presión arterial. Estos efectos positivos se observaron incluso sin cambios en la dieta o el ejercicio.
El estudio involucró a un pequeño grupo de participantes que siguieron un horario de alimentación restringido a 8-10 horas al día, alineado con sus patrones de sueño-vigilia. Los resultados indicaron mejoras en varios biomarcadores relacionados con la salud metabólica y cardiovascular.
Aunque se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos en poblaciones más amplias, los resultados iniciales sugieren que el ayuno sincronizado con el sueño podría ser una estrategia prometedora para mejorar la salud general y prevenir enfermedades crónicas.
Este tipo de ayuno podría ser una alternativa viable para personas que encuentran difícil adherirse a regímenes de ayuno más estrictos, ya que se centra en optimizar el momento de la alimentación en lugar de restringir severamente las calorías.
