Blizzard Entertainment anunció ayer una serie de novedades para la saga Diablo, conmemorando el 30º aniversario de la franquicia. El evento destacó la presentación del Brujo, la octava clase de personajes en la historia de Diablo, que se incorporará a tres títulos: Diablo II: Resurrected, Diablo IV y Diablo Immortal.
Para los jugadores de Diablo II: Resurrected, el Brujo ya está disponible a través de la expansión de pago “Reign of the Warlock”, con un costo de 24,99€. También se lanzó una edición especial, “Diablo II: Resurrected – Infernal Edition”, que incluye tanto el juego base como la expansión mencionada.
Diablo II: Resurrected ha hecho su debut en la plataforma Steam, aunque únicamente se ofrece la “Infernal Edition” que incluye el contenido descargable.
En Diablo II, el Brujo es descrito como “un maestro de las sombras que vuelve el poder de los Infiernos Abrasadores contra ellos”. Los jugadores podrán especializarse en tres caminos distintos:
- Demonio – esclaviza a criaturas infernales para convertirlas en aliados leales.
- Sobrenatural – imbuye las armas con magia mental, potenciando su fuerza destructiva.
- Caos – desata los elementos primordiales del infierno, fuego y sombras, para desatar una lluvia de destrucción elemental sobre los enemigos a distancia.
El Brujo también se sumará a Diablo IV con la expansión “Lord of Hatred”, programada para el 28 de abril. Esta nueva clase se unirá al Paladín, previamente anunciado. Blizzard ha confirmado que a principios de marzo se realizará una transmisión en vivo dedicada a Diablo IV: Lord of Hatred, donde se revelarán más detalles sobre esta versión del Brujo.
Finalmente, Diablo Immortal, el título free-to-play, recibirá su propia variante del Brujo en junio de 2026.
