El aclamado cineasta, conocido por obras maestras como “The Artist” y “La Plus Précieuse des marchandises”, ha cambiado el set de filmación por el frente de batalla en Ucrania. No como director, sino como testigo, dibujante y reportero. Su experiencia se ha plasmado en un impactante libro-reportaje ilustrado, un testimonio íntimo y conmovedor de la vida de quienes luchan en primera línea contra el ejército ruso.
Con una sensibilidad excepcional, el cineasta retrata a los soldados y civiles a través de sus dibujos y entrevistas, ofreciendo una mirada alejada del espectáculo mediático de la guerra y centrada en la humanidad de quienes la viven. Este diario de a bordo, a medio camino entre el reportaje bélico y el relato impresionista, revela la cotidianidad, las emociones y las pequeñas grandes historias que se esconden tras el conflicto.
Impulsado por un fuerte compromiso, el artista ha donado los derechos de autor de su libro a la ONG United 24, dedicada a la defensa y reconstrucción de Ucrania. Su involucramiento comenzó en marzo de 2022, con subastas benéficas para recaudar fondos –incluyendo objetos de “The Artist” vendidos por más de 15.000 euros cada uno– y continuó con la organización de eventos con la participación de figuras como Tom Hanks, Omar Sy y Catherine Deneuve, logrando reunir 250.000 euros para la ONG. Posteriormente, fue nombrado embajador de United 24, lo que le permitió viajar en cuatro ocasiones a Ucrania, pasando cinco días en el frente, cerca de Kramatorsk.
¿Qué lo motivó a dejar la comodidad de París para adentrarse en la zona de conflicto? El cineasta explica que no se sintió como un director, sino como un europeo que quería aportar su granito de arena ante lo que consideró un sacrificio de Ucrania por toda Europa. Prefirió la acción concreta a las manifestaciones y peticiones, buscando un modo de dar testimonio directo de la realidad.
Su viaje del compromiso humanitario al reportaje surgió de una serie de decisiones. Tras conocer a un soldado llamado Kolya en Kyiv, aceptó la invitación de visitar el frente. “Quería hacer algo concreto, no un viaje turístico”, afirma. Ante su falta de habilidades musicales o vocales, propuso crear un libro con las ganancias destinadas a la ONG. Los dibujos, una práctica íntima desde la infancia, cobraron nueva vida gracias al estímulo de su esposa, Bérénice Bejo, y su experiencia en el film de animación “La Plus Précieuse des marchandises”.
El objetivo del libro, según sus propias palabras, es devolver la humanidad a los combatientes. Sus entrevistas se alejan de los debates geopolíticos para centrarse en las emociones, los miedos y las pequeñas rutinas de la vida en la guerra: ¿ríen a pesar de todo? ¿Lloran? ¿Cómo se lidia con las necesidades básicas en una trinchera? El cineasta reconoce haber experimentado el impacto físico y emocional de los bombardeos, pero confía en las personas que lo acompañan y planea regresar a Ucrania en el futuro.
La entrevista completa está disponible en el primer número de TIME France, ya disponible en quioscos.
