Heineken, el segundo productor de cerveza a nivel mundial después de AB InBev, planea recortar hasta 6.000 empleos en los próximos dos años, lo que representa aproximadamente el 7% de su plantilla total de 87.000 trabajadores. La compañía ha indicado que los despidos afectarán tanto a personal de oficina como a empleados de sus plantas de producción. Harold van den Broek, director financiero de Heineken, justificó esta medida como una necesidad para racionalizar costos, incluyendo la implementación de inteligencia artificial, en un contexto de disminución del consumo de cerveza.
El año pasado, la producción de Heineken disminuyó un 1,2% en comparación con 2024. Sin embargo, la compañía experimentó un aumento en sus beneficios gracias al buen desempeño en los mercados de Asia y África, donde las ventas están en crecimiento, a diferencia de lo que ocurre en Europa y Norteamérica. Los recortes de personal se concentrarán en aquellos mercados con menores perspectivas de crecimiento, como Europa, donde la reducción en el consumo se debe a factores tanto culturales –los jóvenes tienden a consumir menos cerveza– como económicos –el aumento del costo de vida–. Otras empresas del sector, como la danesa Carlsberg, también han anunciado posibles despidos o reestructuraciones.
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