La temporada de ramadán promete ser agitada no solo en la pantalla, sino también detrás de cámaras. Diversas noticias provenientes de medios árabes revelan tensiones y conflictos en las producciones dramáticas que llegarán a la televisión durante el mes sagrado.
Según reportes, desacuerdos entre actrices como Salwa Othman y Hind Sabri han generado controversia en los sets de filmación, amenazando con desestabilizar el rodaje de algunas series. Estas “disputas de locación”, como las denominan algunos medios, son solo la punta del iceberg.
Otros problemas que afectan la producción de las series de ramadán incluyen retrasos y suspensiones, a menudo causados por conflictos entre los protagonistas. La prensa especializada también señala que algunas producciones se han visto envueltas en disputas legales con sindicatos y enfrentamientos que terminan en los tribunales.
El caso de Mohamed Sami, un reconocido director, ha acaparado la atención mediática debido a las controversias que lo rodean. Se cuestiona por qué las diferencias entre las estrellas se intensifican durante este período, un momento crucial para la industria del entretenimiento en la región.
Incluso se anticipan posibles sanciones y multas para las producciones que no logren cumplir con los plazos establecidos, lo que añade aún más presión a un ambiente ya de por sí tenso. La situación actual sugiere que la temporada de ramadán 2026 podría estar marcada por más drama fuera de la pantalla que dentro.
