Investigadores han descubierto que las larvas de peces de aguas profundas desafían nuestra comprensión de cómo se pueden construir los ojos. Un estudio reciente revela que estas criaturas poseen estructuras oculares inusuales que no se ajustan a los modelos convencionales de desarrollo ocular.
El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, se centra en las larvas de Stylophorum foetidum, un pez linterna que habita en las profundidades del océano. Estas larvas presentan ojos con una estructura única, donde las células fotorreceptoras y las células pigmentarias se organizan de una manera que difiere significativamente de la de otros vertebrados.
Normalmente, los ojos se desarrollan con las células fotorreceptoras en la parte posterior del ojo y las células pigmentarias en la parte frontal. Sin embargo, en las larvas de Stylophorum foetidum, esta disposición se invierte. Los investigadores sugieren que esta inversión podría ser una adaptación a la vida en las profundidades marinas, donde la luz es escasa y difusa.
Este descubrimiento podría tener implicaciones importantes para nuestra comprensión de la evolución de los ojos y la plasticidad del desarrollo ocular. Además, podría inspirar nuevas tecnologías en el campo de la óptica y la visión artificial, al demostrar que existen formas alternativas y eficientes de construir sistemas de detección de luz.
El equipo de investigación planea continuar estudiando las larvas de Stylophorum foetidum para comprender mejor los mecanismos genéticos y moleculares que subyacen a esta inusual estructura ocular. También esperan investigar si otras especies de peces de aguas profundas presentan adaptaciones similares.
