Grupos focales en el Reino Unido han revelado un apoyo condicional a la idea de compartir datos de salud para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Los participantes mostraron disposición a compartir su información, pero enfatizaron la importancia de ciertas condiciones para garantizar la privacidad y la seguridad de los datos.
El estudio indica que la confianza en las organizaciones que manejan los datos y la transparencia sobre cómo se utilizarán son factores clave para obtener el consentimiento público. Los participantes expresaron preocupaciones sobre el posible uso indebido de la información y la necesidad de un control individual sobre sus datos.
Si bien existe un reconocimiento del potencial de la IA para mejorar la atención médica, la aceptación generalizada del intercambio de datos de salud depende de abordar estas preocupaciones y establecer salvaguardias sólidas. La investigación sugiere que un enfoque centrado en el paciente, que priorice la privacidad y la seguridad, es esencial para fomentar la confianza y facilitar la adopción de la IA en el sector de la salud.
