Esta mosca podría parecer vestida para un paseo espacial, pero su brillante traje de supervivencia está diseñado para un entorno extremo muy diferente.
La mosca alcalina es una de las pocas formas de vida que pueden sobrevivir en las aguas tóxicas del lago Mono en California, que es más salada y cáustica que cualquier océano.
La clave de su éxito radica en su capacidad para sumergirse casi por completo encerrada dentro de una burbuja de aire, gracias a una cutícula hirsuta, cerosa e impermeable.
Solo sus ojos entran en contacto con el líquido punzante, para no perjudicar la visión bajo el agua. Sus garras con forma de gancho aseguran que la mosca pueda alimentarse de una abundante cantidad de algas en ausencia de depredadores, sin volver a la superficie.
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