El ambicioso proyecto del gobierno de François Legault para convertir a Quebec en la “batería verde de América” enfrenta serias dificultades, según reportes recientes. La iniciativa, que buscaba posicionar a la provincia como un líder en la producción de baterías para vehículos eléctricos, se encuentra en un punto muerto debido a la falta de acuerdos concretos con empresas automotrices.
A pesar de las intensas negociaciones, el gobierno de Quebec no ha logrado asegurar compromisos firmes de fabricantes de automóviles para establecer plantas de producción de baterías en la provincia. Esta situación pone en duda la viabilidad del proyecto y su capacidad para cumplir con las expectativas iniciales de inversión y creación de empleo.
La estrategia de Legault se basaba en aprovechar los abundantes recursos naturales de Quebec, como el litio, para atraer a empresas del sector automotriz y fomentar el desarrollo de una cadena de suministro local para baterías. Sin embargo, la competencia de otros estados y países, que ofrecen incentivos similares, ha dificultado la consecución de acuerdos.
La falta de avances en este frente ha generado críticas por parte de la oposición y ha levantado interrogantes sobre la planificación y ejecución de la estrategia gubernamental. Se cuestiona si las condiciones ofrecidas por Quebec son suficientemente atractivas para convencer a las empresas automotrices de invertir en la provincia.
El futuro de la “batería verde de América” de Legault permanece incierto, y el gobierno enfrenta el desafío de reevaluar su estrategia y buscar nuevas alternativas para impulsar el desarrollo de la industria de baterías en Quebec.
