La empresa de aplicaciones de inteligencia artificial Anthropic, competidora de OpenAI, está expandiendo las capacidades de su herramienta Claude a nuevos sectores, incluyendo los servicios financieros, en una clara muestra de la intensa competencia entre los desarrolladores de IA por liderar el mercado.
Con la nueva versión Claude Opus 4.6, la aplicación podrá realizar tareas de análisis financiero, evaluando datos corporativos, informes obligatorios y la información del mercado, según indica Anthropic. Este avance se produce en un momento en que los agentes de inteligencia artificial, diseñados para ejecutar tareas complejas de forma autónoma, se están convirtiendo en el foco de la industria.
La presentación de este nuevo programa de IA ya ha provocado reacciones en el mercado. Acciones de algunas empresas de análisis financiero experimentaron importantes descensos en su cotización tras el anuncio de Anthropic. La semana pasada, la compañía ya había impactado en el sector del software, provocando una caída en el valor de las empresas tradicionales con la oferta de servicios legales basados en IA.
Anthropic asegura que Claude Opus 4.6 es más eficiente en la detección de vulnerabilidades de seguridad en software, habiendo identificado más de 500 fallos críticos previamente desconocidos en conjuntos de programas de código abierto. No obstante, la empresa también advierte sobre el creciente uso de la inteligencia artificial por parte de ciberatacantes para llevar a cabo sus acciones.
Paralelamente, OpenAI, la empresa detrás del popular chatbot ChatGPT, ha lanzado una versión mejorada de su programa de IA especializado en programación. La compañía afirma que GPT 5.3 Codex es el primer modelo de inteligencia artificial que ha participado significativamente en su propio desarrollo.
Tanto OpenAI como Anthropic compiten por integrar sus programas de IA en empresas e instituciones gubernamentales. La inteligencia artificial ya ha transformado radicalmente el desarrollo de software, pasando de la escritura manual de código por parte de los programadores a la generación de grandes porciones de código por parte de la IA, que luego son revisadas por desarrolladores humanos.
