Un vocero expresó su profunda preocupación por la posible desaparición de una marca, enfatizando que la situación trasciende la mera pérdida de una empresa. Según sus declaraciones, lo que está en juego son los empleos, la capacidad de las personas para cubrir gastos esenciales como el alquiler, las facturas y el cuidado infantil. Asimismo, criticó la forma en que los empleados se están enterando de la venta de su empresa, a través de los medios de comunicación, calificándola de moralmente inaceptable.
Venta de empresa: Impacto laboral y ética
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