Un equipo de investigación ha analizado 13 años de datos recopilados por cuatro instrumentos a bordo de la sonda Cassini. En 36 ocasiones, la sonda se adentró en regiones de conexión magnética entre la luna y el planeta Saturno.
Los datos revelaron que la influencia de Encelado se extiende hasta una distancia récord de más de 500.000 kilómetros, más de 2.000 veces el radio de la luna. Es la primera vez que los científicos observan un alcance electromagnético tan vasto en un cuerpo celeste tan pequeño.
La misión Cassini, fruto de la colaboración entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Italiana (ASI), ha demostrado que la influencia de esta pequeña luna helada en los alrededores de Saturno es mucho mayor de lo que se pensaba.
“En el espacio frente a Encelado, hemos descubierto una intrincada red de ondas electromagnéticas reflejadas que no solo viajan en el plano de la órbita, sino que también se proyectan hacia los polos norte y sur de Saturno. Nuestro análisis muestra que Encelado bombea energía a todo el entorno del gigante gaseoso”, explicó David Píša, del Instituto de Física de la Atmósfera de la Academia de Ciencias de la República Checa, coautor de un estudio internacional publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Space Physics.
Encelado no es solo una bola de hielo, sino un cuerpo geológicamente muy activo. Géiseres de vapor de agua y polvo brotan de las grietas en la superficie helada del hemisferio sur. Las moléculas de agua y las partículas de estos géiseres se ionizan al exponerse a la radiación, creando plasma cargado eléctricamente.
Este plasma, al fluir alrededor de Encelado, interactúa con el campo magnético de Saturno, influyendo en los flujos de energía en todo el sistema de lunas y anillos de Saturno.
La luna y el planeta se comunican eficazmente
El científico checo Píša, experto en el análisis de datos de mediciones de ondas plasmáticas, señaló que la investigación aporta nuevas pruebas del fenómeno de las llamadas alas de Alfvén. Se trata de vibraciones específicas que se propagan a lo largo de las líneas de campo magnético de forma similar a como el sonido viaja a través de una cuerda.
Las ondas en la principal ala de Alfvén se reflejan hacia adelante y hacia atrás tanto desde la ionosfera de Saturno como desde el anillo de plasma de Encelado. En combinación con las ondas reflejadas, esto permite un complejo intercambio de energía entre la luna y la ionosfera de Saturno.

Foto: Europlanet, Design a animace: Fabrice Etifier – École Polytechnique
Ilustrace elektrodynamické interakce mezi Enceladem a Saturnem. Primární Alfvénova vlna je vyobrazena modře, odražené vlny v Alfvénově křídle purpurově. Šipka znázorňuje směr rotace plazmového prstence měsíce.
“Estas ondas funcionan como conductos invisibles para la transferencia de energía a lo largo de las líneas de campo magnético. Gracias a esto, la luna y el planeta se comunican eficazmente incluso a grandes distancias”, explicó el físico checo.
Basándose en los datos de la sonda, también se ha demostrado que las mencionadas ondas plasmáticas no solo son grandes y uniformes, sino que se dividen en finos filamentos debido a la turbulencia. “Estas pequeñas estructuras pueden cambiar las trayectorias de las partículas cargadas, que luego crean auroras polares específicas en los polos de Saturno”, añadió Píša.
Este nuevo descubrimiento puede ayudar a los científicos a comprender otras áreas del universo aún inexploradas, como las lunas heladas de Júpiter o los exoplanetas distantes, es decir, planetas fuera de nuestro Sistema Solar. Además, en 2040, la ESA planea enviar otra sonda a Encelado, que posteriormente aterrizará en la luna.
Cabe recordar otros descubrimientos de años anteriores: un equipo de científicos, utilizando el telescopio canadiense-francés de Hawái (Canada France Hawaii Telescope, CFHT), que forma parte del observatorio en la cima de Mauna Kea en Hawái, descubrió y reconfirmó durante 2023 un total de 128 nuevas lunas –o más bien lunares– del planeta Saturno. El número total de lunas conocidas de Saturno aumentó a 274, con diferencia el mayor número entre los planetas del Sistema Solar.
Todos estos descubrimientos o confirmaciones fueron ratificados o reconocidos el pasado 11 de marzo por el centro Minor Planet Center, que opera en el marco de la Unión Astronómica Internacional (IAU). El mismo mes también se publicó un estudio especializado sobre el tema.


