Un dilema común en las relaciones modernas es el sentimiento de ser una “nota al pie” en la apretada agenda de la pareja. Así lo explora la columna de Carolyn Hax publicada en The Washington Post, donde se plantea la frustración de un miembro de la pareja que se siente relegado ante la vorágine de compromisos del otro.
La columna aborda la sensación de ser olvidado o no priorizado, de no figurar como una parte esencial en la planificación del tiempo y las actividades de la pareja. Esta situación, lamentablemente frecuente, puede generar inseguridad, resentimiento y una desconexión emocional progresiva.
Hax ofrece consejos prácticos para abordar este problema, instando a la comunicación abierta y honesta entre ambos miembros de la pareja. Es crucial expresar cómo nos sentimos sin culpar al otro, y trabajar juntos para encontrar un equilibrio que permita mantener la individualidad sin descuidar la relación.
La columna subraya la importancia de que ambos se sientan valorados y considerados, y que la relación sea una prioridad mutua, no solo un espacio que se llena con los momentos que quedan libres en la agenda.
