La Berlinale, el prestigioso Festival Internacional de Cine de Berlín, se encuentra en el centro de una creciente polémica. Más de 80 figuras prominentes del mundo del cine, incluyendo a Javier Bardem, Tilda Swinton y Adam McKay, han firmado una carta abierta condenando lo que describen como un “silencio” por parte del festival ante la situación en Gaza.
La controversia se desató tras un comentario del presidente del jurado, Wim Wenders, quien sugirió que los cineastas “deberían mantenerse al margen de la política” en respuesta a preguntas relacionadas con el conflicto entre Israel y Gaza, y el apoyo del gobierno alemán a Israel. Esta declaración provocó una fuerte reacción, incluyendo la retirada de la autora india Arundhati Roy del evento.
La directora del festival, Tricia Tuttle, defendió posteriormente a los cineastas y actores que se veían cada vez más presionados a comentar sobre temas políticos y sociales durante las conferencias de prensa, afirmando que “los artistas son libres de ejercer su derecho a la libertad de expresión de la manera que elijan” y que no deberían ser obligados a opinar sobre todos los debates.
Sin embargo, el martes, figuras clave de la industria acusaron a la Berlinale de “censurar” a los artistas que se han pronunciado, según informó Variety. Los firmantes de la carta, que también incluyen a Angeliki Papoulia, Saleh Bakri, Tatiana Maslany, Peter Mullan y Tobias Menzies, junto con directores como Mike Leigh, Lukas Dhont, Nan Goldin, Miguel Gomes y Avi Mograbi, expresaron su profundo desacuerdo con las opiniones de Wenders, afirmando que “no se puede separar uno de otro”.
La carta también hace referencia a la negativa de más de 5.000 profesionales del cine, incluyendo a varias figuras destacadas de Hollywood, a trabajar con “empresas e instituciones israelíes cómplices”. Además, señalan que la Berlinale ha realizado “declaraciones claras” en el pasado sobre otras “atrocidades”, como las ocurridas en Ucrania.
“Instamos a la Berlinale a cumplir con su deber moral y a declarar claramente su oposición al genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra de Israel contra los palestinos, y a poner fin por completo a su participación en la protección de Israel de las críticas y las demandas de rendición de cuentas”, concluyen los firmantes.
En la última semana, las preguntas de índole política han dominado los titulares y las redes sociales en la Berlinale. Actores de renombre como el estadounidense Neil Patrick Harris –a quien se le preguntó si el cine podía combatir el fascismo–, el británico Rupert Grint –también cuestionado sobre el auge del fascismo– y la malasia Michelle Yeoh –interrogada sobre la situación política en Estados Unidos–, han sido objeto de preguntas que a menudo poco tenían que ver con las películas que presentaban.
Tom Morello, guitarrista de Rage Against the Machine y codirector del documental musical The Ballad of Judas Priest, comentó: “Qué tiempos vivimos, donde puedes hacer un documental sobre una de tus bandas favoritas y luchar contra el fascismo al mismo tiempo”, recibiendo aplausos de los periodistas presentes.
Tuttle ha señalado que existen “muchos tipos diferentes de arte y muchas maneras diferentes de ser político”, y que los cineastas están siendo criticados “si no pueden comprimir pensamientos complejos en una breve declaración cuando se les coloca un micrófono frente a ellos cuando pensaban que estaban hablando de otra cosa”.
