La gripe aviar, específicamente la cepa H5N1, está causando estragos entre la fauna antártica, según alertan científicos. Se han reportado brotes que han afectado a diversas especies, incluyendo más de 50 gaviotas cangrejeras, marcando el primer evento de mortalidad masiva de fauna silvestre por esta enfermedad en la Antártida.
Los expertos expresan su preocupación por el rápido avance de la gripe aviar en la región, destacando el potencial impacto en las poblaciones de aves y otros animales salvajes. La situación requiere un monitoreo constante y medidas preventivas para evitar una mayor propagación del virus.
Esta propagación representa una amenaza significativa para la biodiversidad antártica, un ecosistema particularmente vulnerable a las enfermedades introducidas. Las investigaciones continúan para comprender mejor la dinámica de la transmisión del virus y evaluar las posibles consecuencias a largo plazo.
